Soledad de Guardia

SOLEDAD DE GUARDIA

 

Velando parte de una noche de dos días,

mirando al cielo desde mi encierro.

Las ambulancias duermen junto a mis cigarros

y la memoria se me va recordando otras vías,

otras noches.

 

No hay guitarras, que le cante a la luna aquí.

Pasé la navidad buscándote…

Cuando las risas aparecen en la memoria

te encuentro siempre en un rinconcito, Soledad.

Ahora que pienso en portugués: Saudade.

La cena y la compañía,

la distancia y la monotonía.

 

Siempre vienes cuando te necesito.

La íntima reflexión de las sensaciones,

como dharmas de estructura sagrada,

que surgen sin ostentar pretensiones,

pero pretendiendo ser escuchadas.

 

No me abandones compañera.

Acompáñame siempre que aloje una pena.

Gracias, Soledad.

Una Luz

UNA LUZ

Se coló por la ventana, cuando nadie esperaba nada. Se coló iluminando como un faro, y seguí su resplandor cuando traspasó la ventana. Traté de brillar para no ser una simple polilla, para no golpearme contra el cristal de su lámpara.

Quizás vino a iluminar el preciso instante en que la oscuridad comenzaba a ser la gran nada que devora Fantasía. Porque la nada siempre se esconde en nuestras cabezas, en nuestras rutinas. Renacieron las preguntas sobre mi camino, brotando allí donde su foco pasaba.

No temo quemarme cerca de su luz. Trato de averiguar que veredas iluminó antes de llegar aquí. Que cristales compuso para brillar así.

Luciérnaga mágica, luz del alba, rayo de luna solo tú sabes que eres desde la cuna.

Luz

CH3CH2OH

CH3CH2OH

Ni solo, ni acompañado en este día de reyes, y es que si no eres monarca no mandas nada en tu reino. Maldita suerte ramera que siempre me pone a prueba para salirse triunfante, y aún así no encuentra manera de conseguir tumbarme.

Una cura de alcohol, demasiada sangre en vena satura mi corazón. Una cura de alcohol para despejarme la mente y sentir solo el presente en esta casa de locos, y sé que no son pocos, aunque si aislados, los que sienten.

Una cura de alcohol para aflorar la sonrisa y dejar, que de noche la brisa, recorra con un escalofrío mi espalda. Una cura de alcohol, que no de sueño, que los sueños, sueños son y de los míos soy dueño, cuando los bailo a mi son. Una cura de alcohol y de alegría y sentir que alma mía, rompe a gritar en contra de mi melancolía.

Día de reyes desierto. En tus arenas tumbado, perdida el agua a tu lado, muere de sed un arroyo. Déjalo correr contigo, que no es más que un mendigo, que tan solo pide beber.

Viejos Poemas 2001

EN LA VENTANA

Fría es la noche, y oscura.

No sentirte es mi reproche

y mi dolor, tu hermosura.

por saber que no estás lejos

sin saber con quién estás,

por no poder ver tú reflejo

al mirar tras el cristal.

Me acompaña mi guitarra

que también te echa de menos.

Soy como el perro que ladra,

un niño sin caramelo.

CANTOS TRISTES

En mi lucha constante, de mi vida reciente,

el futuro se alcanza, pero no se presiente.

Aliado con la aurora, confiando en el rocío.

Soborno al arco iris y sigo recto en las curvas.

Hago caso de la lógica sin escuchar que me dice.

Ignoro semáforos, olvido cicatrices.

Lucho con los dragones, ya no escucho cantos tristes,

solo siento en mis entrañas, que sea o no,

seremos felices.

Viejos poemas de 2007

SILENCIO

Silencio que por las noches me susurras

no vengas pronto a la cita.

Silencio en bloque, entre tu mente y la mía

capaz de acallarlo todo,

aunque por dentro lata el pulsar de la sangre.

Silencio, no me desarmes.

 

 

INSOMNIO

Araño los minutos que se pegan a las puertas.

Inhalo los segundos que caen desde tu pelo.

Suspiro por los días que vendrán y nunca llegan.

Añoro cada noche que abrazamos el insomnio.

Intento crear el espacio entre sueños.

Entre vigilias y crepúsculos.

Entre el fondo y la superficie.

Que importa el tiempo cuando lo mido en miradas,

en sonrisas y aromas,

o tan solo en el roce de tu mano,

o el calor de tu nuca.

 

 

PESARES

Alguna vez quisiera ser tu anhelo.

Alguna vez causar tanta ansia en ti.

Ese impulso bipolar de enamorarte

que no va a ninguna parte.

Soñar con tocarte,

es tocar el sol.

Alguna vez quisiera ser tu nostalgia

y echarme de menos sin razón.

Tristeza general sin compasión

que embarga a mi pulmón

y en cada aspiración

el aire huele a ti.

Abrí un puesto de dudas en el mercado.

La gente pasa y comenta pero nadie compra.

Las doy de dos en dos.

Si en verdad existe un dios

no sabe que es sufrir de amor.

Cualquier canción,

encontrada al azar,

me sirve para hacer de ella mi nación,

y sin parar de imaginar

me encuentro en su interior.

No luche nunca en un frente.

A la sombra de las trincheras

los cobardes oyen flamear las banderas.

Quien quiera morir de amor y no sufrir,

no estará a salvo, ni siquiera aquí.

Fuerteventura road

Fuerteventura road

Déjame hablar…

Déjame hablar

Déjame hablar. Sólo esta vez.
Déjame decir lo que he dicho ya un millar de veces sin llegar a oírlo.
Déjame sacarlo fuera, porque me quema.
Ardo en palabras. Como si la fiebre me consumiera.
Déjame acabar con esta larga procesión que tan pronto canta saetas, en tu nombre,
como redoblan mis latidos al son que dejan tus trompetas.
No es culpa tuya. Lamentablemente.
Déjame terminar con la sensación de que me hablas a mí.
De que me sonríes a mí,
de que yo soy el que te hace sonreír.
Déjame arañar la idea de que tus ojos buscan algo en los míos, detrás de las pupilas.
Y ya sé. Que ser romántico ya no se lleva.
Ni ser dulce, ni bueno, ni honesto.
Pero yo nunca he podido fingir ser quien no soy.
Ni ser el estratega que ataca por tus flancos desprotegidos.

No.

A mí me gusta que vengas de igual a igual.

A mí me gusta que veas lo que hay.

Que sepas lo que soy, para ser más aún, contigo.

Y hacernos felices.

Playa Mujeres

Playa Mujeres

Voy a escribir…

Voy a escribir

 

Voy a escribir. Por muchas razones:

Porque lo dejo, y me olvido de escribir.

Porque me encuentro, cuando ni me preguntaba donde estoy.

Porque soy, un poco más de lo que era,

siendo además parte de lo escrito.

Voy a escribir, y ya las palabras van saliendo.

Porque ellas siempre están ahí, pero no encuentran salida.

Porque hay quien cree y me ayuda a creer en mí.

Porque crear es como amar, parece surgir de una nada

que juega entre grietas profundas.

Voy a escribir, para entender si tengo algo que decir.

Algo que merezca la pena saber.

Y si no merece más que el esfuerzo de leer,

lo voy a escribir.